jueves 21 de mayo de 2009
PEQUEÑO-PEQUEÑA
De pequeña me decían
que quisiera ser tan alta como la luna,
yo prefiero ser pequeña como la tierra
y volar alto hasta la luna.
lunes 5 de mayo de 2008
ACERCA DE MIRALEJOS.
En mi memoria se escribieron amaneceres, olas, escalibures en el horizonte, colores, el salitre, un cante flamenco que tardé mucho en asimilar (¿Ó en apreciar?), coquinas en la orilla, cristales tallados en sal (cada uno con su correspondiente historia y aventura por las corrientes marinas), el viento de levante, espirales en la arena, sueños por cumplir. Tardé mucho en procesar estos recuerdos, en darles una forma que finalmente, ó quizá momentáneamente, ha sido "Miralejos".
MIRALEJOS 13
13.
La duda es un gateo, siamés mezquino.
Arañaba a Miralejos rostro y voluntad,
Enrojeciendo, gota a gota, su pecho.
Perdida la cuenta en años, minutos y paciencias,
La orilla se desordenó en marea
Fue Olas arrinconadas, por una bulería.
Miralejos abrió sus brazos y la orilla,
Sonriendo en presente continuo,
Ese que se olvida a si mismo.
Abrazo de rotos y descosidos,
Rueda de afilar naufragada,
Manos en espaldas,
Miedos en redes de arrastre,
Alientos sin contener
El futuro.
MIRALEJOS 12
12.
Estar,
Verbo más complicado que Ser.
Estar para ser de ti.
Estar para ser algo más que un estado,
Pasajero, huidizo, rumor
Desdibujado en la niebla.
Los amaneceres son grises
Tras los párpados del Afilaor,
Piden tintes de azafrán y moras,
Biznagas de melancolías.
MIRALEJOS 11
11.
Bebió el Afilaor agua de mar,
(llena de pasos, perdidos y borrados)
la sal quemó su garganta y encendió el valor
para admitir la cobardía
en cada arruga de su frente.
Una por cada mañana que no se rompía
A pedazos para cruzar la orilla,
Por cada noche que no se dejaba coser
Por las manos de Miralejos.