Ir al contenido principal

Frío tallando flautas en mis huesos,
Tu voz, alfiler impreciso,
Cosió verdades en finas puntadas.


Ya no soy niña,
Pero niña me sentí entre tus palabras,
Niña tonta,
Que necesita un mapa de caricias
Para no perder el camino a casa.


¿Eres tú mi casa?
No sé que hallaré cuando llame a la puerta,
No tengo miedo, tampoco valor,
Algunos caramelos de futilidad
Y muñecas diciendo tonterías,
Nada más.
Es todo tuyo.
Pon la mano y la rodearé de bolsillos
Llenos de ti.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Corazón de Estrofa

A fuego rápido, huidizo, impaciente Se cuece el corazón en una cazuela de barro, El mismo en el que chapoteamos De niñas. Ahora el corazón huele a especias, Romero, hierbamala, tomillo y latidos Dan una salsa amarga Que al reposar cubierta con un paño blanco Se puede comer en rojo.
Miro la forma de un techo desconocido, cada depresión, cada pico, cada imperfección es un surco del vinilo que hace sonar el hilo musical de mi encierro. La aguja: mi cabeza. Daré cuerda al tocadiscos.